La violencia en cualquiera de sus formas genera malestar emocional en quienes la sufren, las consecuencias pueden ser aún más diversas si las víctimas son niñas, niños y/o adolescentes, puesto que se encuentran en etapa de desarrollo. Aun así, es innegable la capacidad de resiliencia que ellas y ellos pueden tener, pero que para potenciarla y poder superar el hecho traumático de la violencia, requieren el apoyo de sus familias y también apoyo especializado de manera paralela.

Terapia individual con recursos plásticos.

Es así que el Programa de prevención de la violencia sexual infanto adolescente y atención integral a víctimas – SEPAMOS, en esta gestión en curso tiene registrado hasta mayo 2023, la atención de 58 casos de violencia sexual y 31 casos de violencia fisca y psicológica. La atención psicoterapéutica de cada caso implica el uso de herramientas diversas entre lúdicas, ilustrativas, fungibles y otras, tomando en cuenta la edad de quienes reciben este servicio. Desde el área social se identifican otras necesidades personales y/o familiares que atendidas beneficien la recuperación integral de quienes sufrieron violencia. El área legal interviene atendiendo las necesidades de orden legal que acorde al caso se van presentando.  De ese modo se va engranado el trabajo de cada área, con el fin de brindar un servicio de calidad y calidez a la población, coadyuvando al sistema de protección en su función de justamente proteger a niñas, niños y adolescentes; puesto que la niñez y la adolescencia necesitan y merecen el amor y compromiso de quienes somos garantes de sus derechos.

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